El proyecto Transantiago fue presentado por el gobierno chileno como la gran solución a muchísimos problemas en la capital de nuestro país, solucionaría el problema de la congestión vehicular, la emanación de gases contaminantes. Pero por sobre todo sería un proyecto que mejoraría la calidad de vida de todos los usuarios del transporte público de Santiago. Para tal efecto se hicieron estudios y evaluaciones antes de su puesta en marcha, era la transformación más grande que se haya hecho en esta área en nuestro país, debutarían buses nuevos y más modernos, junto con la inclusión de la tecnología aplicada al transporte público, tarjetas electrónicas (Bip) que facilitarían la forma de pago, ya no habrían bolsillos rotos por tener que andar con un puñado de monedas para poder pagar en cada micro que nos subíamos, la verdad que eran muchas mejoras que se incorporaban a nuestra vida diaria. Todos estaban felices por lo auspicioso que se veía todo el proyecto. Pero el 10 de febrero del 2007, cuando se dio inicio a este proyecto, que hasta esa fecha estaba en marcha blanca, nos mostró una realidad absolutamente distinta a la presupuestada, ya que lejos del principal objetivo del gobierno que era el de mejorar la calidad de vida del usuario, dejo en evidencia los problemas que este cambio nos traería, demoras en las frecuencias de recorridos, atochamientos increíbles en algunos paraderos, un metro que sencillamente colapso por el aumento de pasajeros, atrasos en los trabajos de parte de quienes tenían que realizar viajes más largos, sectores de algunas comunas que de la noche a la mañana quedaron sin locomoción y aislados del transporte público etc., etc.
Para entender y tratar de responder todos estos problemas que surgieron a raíz de la puesta en marcha del Transantiago, tendríamos que decir lo siguiente:
1. No hubo un asesoramiento adecuado con las personas indicadas para evaluar este proyecto. Ya que hoy aparecen innumerables personas que manifiestan haber anticipado todos los conflictos que hoy enfrentamos, y no haber sido escuchados por las autoridades pertinentes.
2. La no inclusión de personas que representarán a las comunas de nuestra capital, para que junto a ellos se trazarán los recorridos de los buses alimentadores y así no se dejar sectores aislados, que tienen que caminar hasta 20 y más cuadras para poder tomar movilización.
3. La posición autosuficiente y soberbia del gobierno chileno, al no aceptar las sugerencias que muchos profesionales hicieron para aportar al mejoramiento y de este proyecto, que anticipadamente dejaba en evidencias muchas deficiencias en su diseño.
4. Pero como cristiano creo que la respuesta más acorde y en donde se aglutinan todas las demás razones ya expuestas, es que “se hicieron sabios en su propia opinión”, y no aceptaron consejos que no fueran los que ellos mismos querían escuchar.
La verdad que deseamos que Dios ponga la sabiduría en nuestras autoridades para solucionar esta crisis que enfrenta el transporte público de nuestra capital, y a la brevedad se consigan los resultados que en un inicio se esperaban de este proyecto.
Estimado hermano(a), realizar proyectos en nuestra vida privada, familiar, laboral o financiera sin incluir a Dios en estos, es volvernos sabios en nuestra propia opinión como dice el libro de Proverbios. El no aceptar una opinión distinta a lo que nosotros mismos queremos escuchar, es asumir una posición necia, que puede hacernos vivir una crisis en las áreas ya mencionadas. Puede que tu proyecto sea espectacular, que tus ideas sean absolutamente increíbles, pero necesitas imperiosamente que Dios este incluido en tus proyectos, y que tengas la actitud de un verdadero cristiano para aceptar el consejo de otros, pero principalmente que tengas la sensibilidad espiritual para escuchar la voz de Dios.
Como pastor de esta congregación, también tengo muchos proyectos en distintas áreas de mi vida, y al escribir este artículo no dejo de pensar, en las dramáticas consecuencias que enfrentamos al no incluir a Dios en nuestros proyectos, y quiero que Dios este presente e involucrado en los míos.
Necesitamos el consejo de otros, para no volvernos sabios en nuestra propia opinión, Amén.
“Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros está la victoria”. (Proverbios 24:6)
Artículo escrito por el Pastor Elías Villanueva Arrieta para el boletín de la iglesia en el mes de Abril de 2007.


Raziel_
mmm lo lamento muxo por la gente,, pero esta bien que les pase, para q sen den cuenta de una vez portodas q tienen la media kgada en su capital ,,, y dejensnse de ser unos egocentricos capitalinos ,, la unica soluccion es algo q viene hace muxos años y q suena y resuena cada ves q hay elecciones DESCENTRALIZEN ESA KAGADA DE CAPITAL Q TIENEN O SINO VUELVAN AL SISTEMA TROGLODITA ANTIGUO Q TENIAN Y SIGAN RESPIRANDOSE SU CONTAMINACION
SALUDOS